miércoles, 8 de febrero de 2017

GELIDA PIEDRA


El tiempo, distancia y muerte no te arrancarán de mí, esposo, guardo tu recuerdo hermoso. Ni dormida ni despierta puedo verte. En mi desgraciada suerte ando tras la muerte en pos, y aunque es ofender a Dios, imploro dolorida: quíteme usted señor la vida y nos reúna para siempre a los dos.